Con el brote de influenza a través de los Estados Unidos, los veterinarios también alertaron sobre la influenza en los perros. En Veterinaria Portal Mayor ya tenemos la vacuna.

La influenza canina es un tipo de influenza que afecta sólo a los perros. Es muy contagiosa pero por lo normal los perros adultos se recuperan de la enfermedad. La gripe puede ser mortal en cachorros y animales geriátricos.

La gripe canina es causada por el virus de la influenza H3N8. Es muy contagiosa y se propaga por el aire cuando los perros tosen o estornudan. Es muy común y fácil de propagarse entre perros que comparten lugares cercanos, como las de perreras o refugios. La influenza canina ha emergido como una enfermedad hace muy poco, por lo que todos los perros son susceptibles a ella. Ningún perro, excepto aquellos que ya han sobrevivido una infección, tienen una inmunidad natural contra esta enfermedad.

Los síntomas de la influenza canina se asemejan a los síntomas de una variedad de otras enfermedades respiratorias del perro, incluyendo tos de la perrera. La tos, estornudos, secreción nasal y el letargo son todos los síntomas de la gripe del perro. Su perro también puede experimentar fiebre y dolor en las articulaciones.

La influenza canina es muy contagiosa, por lo que no debe permitir que tu perro tenga contacto con otros perros que están tosiendo o estornudando. Si tu perro está tosiendo o estornudando, debe aislarlo de otros perros hasta que se recupere.

Con tratamiento, la mayoría de los perros se recuperan en un periodo de 10 a 30 días. Los cachorros jóvenes y los perros geriátricos corren el riesgo de muerte por infección por influenza canina. Asimismo, aquellos perros que desarrollan infecciones de neumonía bacteriana secundaria corren mayor riesgo de muerte por la influenza canina. Estos perros deben ser hospitalizados y puestos en terapia de líquidos intravenosos y otras terapias de apoyo.

La mayoría de los perros se recuperan de la gripe canina y posteriormente pueden disfrutar de un período de inmunidad de por lo menos dos años. La tasa de mortalidad para esta enfermedad es entre cinco y ocho por ciento.