Te contamos algunos detalles para que tengas en cuenta a la hora de alimentar a tu mascota anciana:

  • Salvo recomendaciones específicas de tu veterinario, dale de comer dos veces al día.
  • Manténlo alejado de dulces y abstente de dejarle probar lo que la familia está comiendo y que no está pensado para cubrir necesidades nutricionales.
  • No olvides que incluir en su dieta fibras de moderada fermentación favorecerá el máximo aprovechamiento de los nutrientes del alimento y le evitará problemas gastrointestinales como la diarrea o la constipación.

Estos signos suelen aparecer a medida que los animales envejecen, debido a que en sus intestinos aumenta la cantidad de bacterias patógenas en relación a las benéficas. Recuerda que unas deposiciones firmes y pequeñas son la mejor señal de que tu perro asimila bien lo que come.

  • Trata de darle alimentos premium, para asegurarle una nutrición de calidad que también le ayude a mantener cuidada su dentadura y sus encías.
  • Un buen balanceado debe incluir, además, suplementos naturales como la glucosamina y la condroitina, para ayudar a sus articulaciones, y antioxidantes como el betacaroteno y la vitamina E, para elevar sus defensas.
  • Procura que en los alimentos que le proporcionas también esté presente el triptófano, que es un aminoácido que puede contribuir a mejorar su ánimo y a que duerma mejor.
  • Puedes hidratar el pienso con agua caliente o caldo, para tornarlo más apetitoso.

Además de una rica y saludable comida, recuerda darle a tu mascota grandes dosis diarias de cariño y atención para que transite feliz esta etapa de su vida.